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Hay un momento después del baño que parece pequeño, pero cuando tienes un bebé te das cuenta de lo importante que es: sacarlo del agua, envolverlo rápido y sentir que está calentito, cómodo y tranquilo.
Cuando fui madre, empecé a fijarme mucho más en estas cosas. No quería una toalla cualquiera. Quería algo que secara bien, que no resultara áspero, que pudiera envolver bien a mi bebé y que me diera esa sensación de “vale, está a gusto”.
De ahí nace la idea de estas capas de baño para bebé: piezas suaves, amplias y pensadas para hacer más fácil ese ratito de después del baño.
Una capa de baño para bebé tiene que secar, sí, pero también tiene que cuidar. La piel del bebé es delicada, y después del baño todavía más.
Por eso es tan importante elegir tejidos que sean agradables al tacto y que no obliguen a frotar demasiado.
El interior de rizo de bambú ayuda a absorber la humedad con suavidad, envolviendo al peque sin esa sensación áspera que a veces tienen otras toallas para bebé.
El diseño de 80 x 80 cm permite cubrir al bebé con comodidad al salir del baño. No se queda justa enseguida y ayuda a envolverlo bien mientras lo secas, lo coges en brazos o lo llevas al cambiador.
Además, la capucha integrada protege la cabecita del frío y ayuda a mantener mejor el calor corporal. Y esto, en el día a día, se agradece muchísimo, sobre todo cuando sales del baño intentando hacerlo todo rápido para que el bebé no se enfríe.
También puedes elegir una capa personalizada con el nombre bordado. Es una opción muy bonita si buscas un regalo especial, pero también si te apetece tener una pieza única para tu bebé.
A mí me gusta pensar que estos productos no son solo cosas que se usan y ya está. Hay piezas que acaban formando parte de una etapa: los primeros baños, las rutinas de cada noche, ese olor a bebé limpio… Y cuando lleva su nombre, todavía se siente más especial.
Estas capas están hechas para usarse de verdad, no para quedarse guardadas en un cajón esperando una ocasión especial. Sirven para el baño de cada día, para después de la piscina, para llevar de viaje o para tener siempre preparada en casa.
Son una alternativa cuidada a las toallas para bebé de siempre, con un tacto suave, una buena capacidad de absorción y una forma cómoda para envolver al peque sin complicarte.
La composición combina rizo de bambú certificado OEKO-TEX y 100% algodón OEKO-TEX, materiales pensados para estar en contacto con la piel del bebé desde los primeros meses.
Para mí esto era algo básico. Cuando eliges algo para tu bebé, no quieres estar dudando de si el tejido será adecuado o no. Quieres tocarlo y sentir tranquilidad. Por eso cada material está elegido con esa idea: que sea suave, seguro y agradable para el uso diario.
La parte exterior tiene una estética delicada. No busca ser una pieza llamativa sin más, sino una capa de baño bonita, funcional y fácil de combinar con otros accesorios del bebé.
Para mantenerla bien, se recomienda lavar a máquina a un máximo de 30º, preferiblemente con programa delicado. Mejor evitar suavizantes, lejía y secadora, y planchar a baja temperatura si lo necesitas.
Una toalla de baño puede parecer un básico sencillo, pero cuando la usas cada día entiendes lo importante que es que seque bien, que sea suave y que envuelva al bebé con esa sensación de abrigo que tanto apetece después del baño.
Si estás buscando un regalo para una futura mamá o para un recién nacido, aquí encontrarás piezas hechas a mano que combinan utilidad, calidad y diseño.
Un detalle especial para acertar con algo bonito, cuidado y diferente.